Entrevista a Gema Vivancos. Manager en DATISA FORWARDERS
¿Cómo ha sido tu camino profesional en el sector logístico?
Llevo 40 años en el sector logístico, y a lo largo de este tiempo he vivido una gran transformación. El camino no siempre ha sido fácil; ha habido momentos duros en los que el esfuerzo y la dedicación de las mujeres no eran plenamente reconocidos. Recuerdo situaciones en las que no me sentí apoyada, donde nuestro trabajo pasaba desapercibido y no se tenía en cuenta la conciliación en etapas clave de nuestra vida, como la maternidad o los permisos para el cuidado.Afortunadamente, el sector ha evolucionado de manera significativa. Hoy en día, se reconoce cada vez más el talento sin distinción de género, y la igualdad de oportunidades es una realidad en muchas empresas. Aunque todavía queda camino por recorrer, hemos avanzado hacia un entorno más equitativo, en el que las capacidades y la profesionalidad son los únicos factores determinantes. Podemos decir con orgullo que la logística es un sector en el que hombres y mujeres trabajamos codo a codo, aportando lo mejor de cada uno para seguir construyendo.
A pesar de los avances, la presencia femenina en el sector sigue siendo baja. ¿A qué crees que se debe?
Históricamente, la logística ha estado ligada a una visión tradicional en la que predominaban los hombres, sobre todo en roles operativos y de dirección. Aunque este panorama ha cambiado en los últimos años, aún persisten ciertos estereotipos y barreras que pueden hacer que menos mujeres se planteen una carrera en este sector.En Datisa Forwarders, apostamos por el talento sin importar el género y fomentamos un entorno inclusivo donde priman las capacidades, la formación y la actitud profesional. Actualmente, contamos con un porcentaje elevado de mujeres en nuestra plantilla, ocupando puestos clave en distintas áreas, desde la operativa hasta la gestión y la toma de decisiones. Estamos convencidos de que esta tendencia seguirá en aumento.
En tu carrera, ¿te has encontrado con obstáculos por ser mujer?
Si bien he tenido la fortuna de trabajar en entornos donde el talento es lo más importante, en algunas ocasiones he percibido ciertas reticencias cuando asumía roles de liderazgo. Todavía existe la percepción de que los puestos operativos o estratégicos en logística requieren un perfil masculino, pero la realidad demuestra que lo que realmente cuenta es la preparación, la experiencia y la capacidad de gestión.
¿Qué valores y habilidades crees que aportan las mujeres al sector logístico?
Creo que muchas mujeres destacan en habilidades clave para la logística, como la organización, la resolución de problemas y la comunicación. Además, la capacidad para gestionar múltiples tareas con eficacia y un enfoque meticuloso en los detalles aportan un gran valor a la cadena de suministro. La diversidad dentro de los equipos favorece la innovación y mejora la toma de decisiones.
¿Qué mensaje darías a aquellas mujeres que están considerando una carrera en logística?
Que se atrevan a dar el paso sin miedo a los prejuicios. La logística es un sector en constante evolución, con oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional para quienes estén dispuestas a aprender y asumir nuevos retos. La clave está en la formación, la confianza en una misma y en demostrar con hechos el valor que se puede aportar.
¿Cómo ves el futuro de la mujer en logística?
El futuro es prometedor. Cada vez hay más mujeres en puestos clave dentro del sector, y esto seguirá creciendo. Espero que llegue un momento en el que la igualdad de género en la logística no sea un tema de debate, sino una realidad asumida por todos. El talento debe ser el único factor determinante en la selección y promoción de profesionales.
¿Qué acciones pueden ayudar a fomentar una mayor participación femenina en logística?
La clave está en la educación y la visibilidad. Es importante que desde la formación académica se muestre la logística como una opción profesional interesante tanto para hombres como para mujeres. También es fundamental que las empresas impulsen programas de mentoría, fomenten la igualdad de oportunidades y den visibilidad a mujeres que han alcanzado posiciones de liderazgo. La diversidad siempre suma y fortalece a cualquier organización.
